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Se
están destruyendo puestos de trabajo en búsqueda de la reducción de
costes por parte de las empresas. en el sector bancario, cada día
son más las campañas para potenciar los cajeros automáticos y la
llamada "banca en casa". La posibilidad de obtener en máquinas
expendedoras billetes de viaje, entradas a espectáculos y todo
tipo de productos y servicios que aparecen cada día, da lugar
a una destrucción de puestos de trabajo. Poco a poco, parece que
sobran las personas y que son sustituidas con éxito por máquinas
publicando las empresas sus resultados y beneficios record cada año
que pasa.
Es en
el sector financiero y bancario donde esto es más evidente:
prejubilan al trabajador antiguo, contratan jóvenes formados
fundamentalmente con contratos precarios y escasa remuneración para
campañas puntuales en las que lo principal es la labor comercial y
captación de nuevos clientes para dar trabajo a sus máquinas. Una
vez realizada la campaña sus contratos finalizan.
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"Algún día las sucursales bancarias serán
ocupadas por un hombre y un perro: el perro para vigilar las
máquinas y el hombre para vigilar al
perro". |
La
desaparición de los contratos fijos es inminente. El puesto
de trabajo vitalicio será suprimido por las contínuas novedades que
aparecen cada día en el en el mercado laboral moderno. Y es que el
mercado, con un exceso de demandantes de empleo, se puede permitir
esto.
Hoy
día, con los estudios universitarios no basta para lograr una
primera oportunidad laboral. Las listas del paro crecen día a día
con una avalancha de nuevos titulados que tratan de encontrar su
hueco en el mercado. De ellos, muchos descartan un trabajo
relacionado con sus estudios dada la enorme competencia que existe,
ya que son muchos y de muy diversas titulaciones los que pueden
acceder a un mismo puesto.
Tenemos
situaciones paradójicas como la del joven director de
sucursal bancaria cuyo contrato es temporal, su sueldo es menor que
el de cualquiera de las personas que tiene a su cargo, muchas veces
mayores que él y que con menor preparación e incluso están sometidos
a diferentes jornadas laborales y política de objetivos. Empresas
con doble plantilla: una temporal muy preparada académicamente y
curiosamente barata de mantener y otra indefinida, antigua poco
operativa, experimentada y cara de mantener.
La nota
definitoria del mercado laboral actual es la precariedad:
salarios mínimos, contratos temporales, por meses, días e incluso
horas... todo ello en aras de un ahorro de costes y del poder de
prescindir de sus empleados cuando las empresas lo estimen
necesario.
Aparecen los contratos mercantiles, a comisión,
"tanto vendes, porcentaje que cobras". En ellos, la cobertura social
es inexistente o queda al albedrío del comisionista desentendiéndose
de ello la empresa contratante que sólo realiza desembolsos al
trabajador si éste le es rentable a nivel de realización de ventas
ahorrándose los gastos fijos que supone el cotizar por él todos los
meses.
Pero no
hay que escudarse en esta coyuntura. Sí hay crisis,
precariedad, escasez de trabajo,... pero son muchos los que aguardan
en su casa la llamada del trabajo de su vida, y esperando nada
llega: hay que moverse, ser activo. El miedo, la inseguridad
son los principales enemigos de muchos. Aquel proteccionismo de los
progenitores durante los años de infancia se transforma en
comodidad. Muchos se escudan detrás de oposiciones, (cada año hay una moda), que saben que tienen
pocas oportunidades de conseguir y así pasan los años negándose la
oportunidad de obtener una experiencia laboral. El panorama se torna
desolador al comprobar cómo Licenciados Superiores rozando la
treintena no tienen ninguna experiencia profesional. Curriculums en
blanco rellenados a lo sumo con cursillos en academias o cursos
ocupacionales para desempleados.
Son las
empresas las que deciden su futuro no sólo en lo profesional, sino
también en lo personal. Ahora se vive para trabajar y es un lujo
trabajar para vivir. Los expertos aseguran que, dentro de unos años,
los tipos de contratos variarán sustancialmente. Así, el porcentaje
de contrataciones de carácter indefinido bajará y se
incrementará el volumen de las de carácter temporal. Ello
explica el sensible aumento de facturación por parte de las Empresas de Trabajo Temporal.
Todas estas "novedades" hacen imprescindible conocer
las nuevas tendencias de contratación y de empleo. Los jóvenes
deberán tomar conciencia de que, en un futuro no muy lejano, el
teletrabajo y el autoempleo serán algunas de las
soluciones más habituales al desempleo.
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